PRENSA GAMEA / Lun. 07.04.2025
“¡Hijita nos vas a llorar…!”, soltó entre lágrimas Dora Paredes, de 86 años, al abrazar a Vania Montes, a quien no veía desde enero. La abuelita, que vivía en Ciudad Satélite, fue llevada al asilo San Ramón de Achumani en La Paz desde donde comenzó un periplo que duró dos meses hasta volver al seno familiar. Un reencuentro que hizo posible la Dirección de Desarrollo Integral a través de la Unidad del Adulto Mayor.
“Desde el 13 de febrero nosotros ya nos pusimos en campaña para la reinserción de la señora Paredes. Ella estuvo en el asilo San Ramón y el hogar Rosaura Campos, ambos de La Paz, sin embargo, hablaba de que vivía en El Alto así fue como la Dirección de Desarrollo Integral a través de Unidad del Adulto Mayor intervino hasta lograr la reinserción a su familia”, contó el director de Desarrollo Integral, Nohel Soto.
En enero, Vania, una de las dos hijas de Dora, la vio por última en la casa de otra familiar en Ciudad Satélite, luego la anciana fue llevada al San Ramón, posteriormente al Rosaura Campos, indica el reporte sobre el caso.
“El 13 de febrero nos pasaron la ficha de coordinación desde La Paz para que el Municipio de El Alto pueda intervenir, porque había indicios de que la señora vivía en el nuestro Municipio. Realizamos la búsqueda de la familia a través del Serecí (Servicio de Registro Cívico) verificamos el domicilio y logramos dar con una de las hijas”, relató la Trabajadora Social de la Unidad del Adulto Mayor, Cindy Andrade.
Vania contó que cuando preguntaba por su madre, le respondían que había viajado, que fue a visitar a un familiar, no obstante Dora estaba en San Ramón.
“La recomendación que damos es que el adulto mayor debe ser más cuidado. Seguro ella se debió asustar, descompensar, por la depresión y en muchos casos, los adultos mayores ya no comen”, recordó Soto.
Montes, una de las dos hijas de Dora, se comprometió a velar por la seguridad de su madre. “Agradezco a la Alcaldía por haberla encontrado a mi madre y me comprometo a cuidarla”, indicó su hija de 49 años de edad. La Unidad del Adulto Mayor de la Alcaldía de El Alto entregó además Bs 226 que la anciana había cobrado por su renta.
Andrade confirmó que si bien se logró la reinserción, el Municipio monitoreará todavía el caso de Dora Paredes. “Vamos a hacer periódicamente controles para ver que realmente se cumplan todos los compromisos de cuidado y protección de nuestra adulta mayor”.
El viernes se produjo reencuentro de la anciana con su hija y su nieto en oficinas del Adulto Mayor en el Jach’a Uta. Unos minutos de la reinserción, la octogenaria anciana tomó un vaso de agua y cuando le invitaron algo de comida hizo un pedido: “Por favor quiero guardar esta comida para mi hija, que de seguro no ha comido”, una muestra de cómo pese a sus 86 años, Dora aún ve a su hija Vania, como la niña a la que trajo al mundo hace casi medio siglo.
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JHQC
