PRENSA GAMEA / Vie. 01.08.2025
Desde los 4.100 metros sobre el nivel del mar, en El Alto, Bolivia inició este viernes las celebraciones por los 200 años con una actividad cívica en el mirador de la Virgen Blanca, donde la alcaldesa Eva Copa expresó su deseo de que el Bicentenario sirva para reflexionar, dejar de lado el odio y el rencor en aras de la unidad del país.
«A esperar un Bicentenario con mucha esperanza, con mucha fe, con mucha bendición de Dios. Pedir siempre a papá Dios que les dé mucha sabiduría a nuestras autoridades para tomar decisiones correctas», sostuvo este viernes Copa en el sector de la Virgen Blanca, hasta donde llegaron el presidente Luis Arce y el vicepresidente David Choquehuanca para dar inicio a los festejos patrios por los 200 años de fundación de Bolivia.
Acompañada de algunos concejales, la máxima autoridad municipal expresó su anhelo de que las autoridades nacionales puedan «reencaminar a nuestro país y, juntos, poder encontrar una solución». El Estado atraviesa un momento económico muy difícil.
«Yo creo que este Bicentenario tiene que servirnos para reflexionar, para dejar de lado el odio y el rencor, y podernos unir en aras de la unidad por el país», reafirmó la exsenadora, que en 2019 frenó la guerra civil en Bolivia.
Copa envió un mensaje de optimismo a toda la población alteña para este 6 de agosto, cuando Bolivia cumplirá su Bicentenario. «Fe, esperanza y optimismo para salir adelante. A todos los bolivianos y bolivianas les mando un abrazo muy fuerte desde El Alto», puntualizó la autoridad, acompañada además por la subalcaldesa del Distrito 1, Nayda Veizaga.
La Alcaldesa fue anfitriona de los dos mandatarios nacionales que llegaron media hora antes de la medianoche al sector de la Virgen Blanca, en Ciudad Satélite, para esperar el conteo final que precedió a la recepción del 1 de agosto, mes en el que Bolivia estará de aniversario.
«El boliviano no se deja, el boliviano nunca está atrás y siempre mira para adelante. ¡Mucha fuerza y que viva Bolivia… Jallalla!», dijo enfática Copa, mientras posaba para las fotos detrás de un letrero gigante que rezaba: «BOLIVIA», con los colores rojo, amarillo y verde.
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